¿Quién gana y quién pierde en los negocios?
2018-08-29

¿Quién gana y quién pierde en los negocios?

El mundo de los negocios es sumamente complejo de entender, por lo que tener una compañía exitosa o ser un gran negociador lleva años de experiencia. En este ámbito podemos diferenciar las dos partes, por un lado, la empresa y el empresario y por el otro el consumidor. Si hacemos una comparativa entre las partes, vemos que una siempre tiene una ventaja que la benéfica con respecto a la otra, pero esto no siempre es garantía.

El que no arriesga no gana

Las personas pasivas que se quedan en su sitio de confort muy posiblemente son las que viven toda su vida en el promedio, junto al resto de las masas. Sin embargo, cuando alguien se alza y comienza a tomar riesgos para estar un paso más allá marca la diferencia. En los negocios el riesgo existe tanto para los empresarios como para los consumidores y usuarios. Sin embargo, en cuestión de pérdidas, la brecha es muy dispareja para ambos.

Por parte de los empresarios, ellos deben pedir préstamos y créditos para luego invertirlos de algún modo. La cantidad no importa, las posibilidades de fracasar y perderlo todo siempre son latentes. Por otra parte, los consumidores no tienen tanto que perder, pero aun así es complicado. Muchas veces tienen que confiar en la palabra de vendedores y empresarios que de algún modo los podrían convencer de contratar algo perjudicial.

El empresario calculador

La respuesta de quién exactamente gana o pierde en los negocios es muy relativa y depende mucho del momento. Por ello, es necesario ver los dos casos por separados. Comenzando con el empresario, las posibilidades de que este pierda ante un consumidor común son pocas. Él cuenta con un equipo y una preparación previa que le permite hacer jugadas inteligentes con el objetivo de evitar pérdidas monetarias o en activos en general.

Si nos vamos a un ambiente más grande, las compañías hacen un estudio amplio para evitar la pérdida de dinero. Lo que los consumidores pagan casi siempre cubre el gasto de desarrollo, producción y distribución del producto o servicio que ofrezcan. Además, hay que incluir las ganancias más el gasto de los sueldos y el mantenimiento de la maquinaria. Sin embargo, esto no indica que no puedan perder ante algunos casos específicos.

El astuto consumidor

Una persona que no ingrese en los negocios de la bolsa de valores, inversiones, criptomonedas, bonos y demás transacciones de compra venta con fines de lucro, pasan de ser empresarios e inversionistas a consumidores. Entonces, ¿estos siempre pierden? No necesariamente. Cada compra que hagan, por más simple que sea, es una inversión o gasto. Esto ocupa desde las compras comunes en el supermercado hasta la de un carro.

En muchos casos, un consumidor corriente podría retar a un sistema empresarial completo con algunas compras inteligentes. Esto puede verse al comprar bienes en el momento preciso cuando los precios tienen bajas. Otro ejemplo sería cuando acumulan ofertas para bajar al mínimo los precios. Finalmente, cuando adquiere los productos en mayoristas, si bien la empresa no pierde, el consumidor ahorra dinero en este negocio.